Weiënell Séptima


Cantidad de envíos: 494 Edad: 18 Localización: En un lugar donde siempre es medianoche y los lirios negros brillan bajo una luna sangienta. Fecha de inscripción: 12/12/2007
 | Tema: Weienell Jue Jul 09, 2009 8:22 pm | |
| Ayer nuestro amado diosecillo me comunicó que no tenía la ficha colgada... asi que aquí va Nombre: Weiënell [b]Edad: 19 añosRaza: Feérica-Humana[/b] [b]Descripción física: No muy alta. Tiene el pelo liso hasta los hombros y a partir de ahí forma tirabuzones hasta la altura del codo, de color rojo intenso que se aclara hasta las puntas de color blanco, pasando por tonos anaranjados y dorados. Los ojos ligeramente rasgados tienen color cambiante según el humor o la situación: azul-tristeza, verde-alegría, gris/negro-malestar/envidia/impotencia, rojo-pasión/lujuria/amor, violeta-ira/enfado/odio, naranja/amarillo-pánico/terror/miedo. Su piel es ligeramente de color más oscura que el resto de los feericos, pero sigue siendo pálida. Suele vestirse con pantalones de pitillo de cualquier color, converse y camisetas siempre con un generoso escote. Eso cuando le apetece vestir como una terrícola. Cuando prefiere adoptar una imagen más idhunita, viste con vestidos vaporosos hasta por debajo de la rodilla de diferentes colores (según el humor del que esté) y con los pies descalzos. [/b] [b]Descripción psicológica: Antes de exiliarse durante un año de Limbhad era una chica extrovertida, abierta a todo, agradable, simpática, alegre y muy, muy sincera. Después volvió convertida en una chica con un carácter especial. Abusa del sarcasmo en todo momento y le encanta replicar a la gente que no le cae en gracia. Nunca deja que se noten sus sentimientos, lo único que lo puede revelar son sus ojos. Por lo demás es igual que antes. Ahora… ha vuelto.[/b] [b]Historia: Hija de madre feérica y padre humano, nació un 13 de Marzo (en fechas terrestres) en el gigantesco Bosque de Awa, en uno de los poblados más grandes de Ighun. Tiene 6 hermanos más, dos mayores y tres pequeñps. Desde pequeña su padre le inculcó en la cabeza que debía de ser guerrera, pues veía un talento especial en ella que el resto de hermanos no tenían, y así fue. A los 8 años ingresó en la prestigiosa Academia de Caballeros de Nurgon. Allí trabó amistades y enemistades. Jack y Ariadne entraron prácticamente a la vez que ella y los tres forjaron así una fuerte amistad, que hasta hacía poco tiempo. En la Academia también conoció a Raslër, un atractivo y reservado muchacho. Desde el momento en el que se fijó en el sintió una enorme atracción por él, pero al parecer este no compartía sus sentimientos y nunca surgió nada aparte de reserva y cierto rechazo entre ellos, provocando que el uno al otro no se dirigieran la palabra a menos que fuera para una burla o réplica. [/b] Un día de primavera, cuando ella ya había cumplido 13 años, le dieron el día libre para que visitara a su familia. Atravesando el bosque sintió un escalofrío acompañado de la sensación de que algo o alguien la observaba. Apretó el paso rezando a los Dioses para que aquello que la seguía desapareciera. Tan centrada estaba en aquel ser que no vio que ante ella había una gruesa raíz que emergía del suelo, y tropezó con ella, cayendo al suelo con un sonoro golpe, dejándola aturdida momentáneamente. Apoyó sus brazos en el suelo y al incorporarse distinguió un punto de luz cegadora entre la maleza que había enfrente suya. Poco al poco, el punto de luz fue agrandándose hasta que, al abrirse paso entre la maleza, tomo forma de un impresionante unicornio. Ella, anonadada se quedó admirando su belleza mientras la criatura se aceraba lentamente y le rozaba el pecho con el cuerno. Un torrente de energía la sacudió de arriba abajo y la dejó tirada en el suelo sin fuerza alguna y sin conocimiento. Al despertarse, le costó muchísimo recordar que hacía tirada en el suelo y con el pelo lleno de hojas y tierra. Cuando llegó a su casa, su madre nada más posar sus ojos sobre ella y recorrerla con la mirada y fijarse en la tenue marca que tenía en el pecho, supo con certeza lo que le había ocurrido. Después de muchos achuchones por parte de su padre y hermanos, este partió hacia la torre de hechicería de Derbhad, de donde volvió con uno de los Maestros que allí residía. Este informó a la familia de que debía de trasladarse a la torre para no desaprovechar su don, por aquel entonces bastante escaso. Se despidió de su familia aquel día para volver a Nurgon, a continuar con las despedidas.Una vez allí, Ariadne y Jack le ayudaron a empaquetar sus cosas con semblante serio. Los tres estaban tristes por la inminente separación. Bajaron los tres al patio de de armas, donde la esperaban sus tres Maestros, el de espada, el de arco y el combate sin armas. Los tres le hicieron un valioso regalo cada uno: una gigantesca espada a la que llamó Liriel, un arco con sus correspondientes flechas que recibió el nombre de Schneé y una pequeña daga de plata. Tras despedirse de todos, tubo la entereza de acercarse a Raslër y darle un suave beso en la mejilla de despedida. Tras esto, se marchó con el mago. Estudió durante un año en la Torre de Magia, y después se trasladó a la Tierra con su adorada maestra Gador. Ambas pasaron allí un feliz año en un pueblo de Italia, pero Gador tuvo que volver a Idhun para combatir en una difícil batalla que se había hecho esperar demasiado. Dejo a Weienell en Limbhad, pues no quería que se viese afectada por algo en lo que ella no estaba nada involucrada. En Limbhad pasó un año maravilloso. Conoció a muchísima gente simpática y agradable, y fue Maestra de uno del chico más rebelde y atractivo a sus ojos de todo Limbhad. Se reencontró con Jack y ambos compartieron una relación sentimental muy fuerte, creyendo que aquel vínculo no podría ser partido por nadie. Pero por desgracia las cosas se torcieron y Weienell tuvo que exiliarse un año a la Tierra por motivos desconocidos.Un año después de desaparecer volvió, mucho más fría y sus sentimientos hacia todos se han visto afectados, solo quiere cumplir con aquello que se le asignó cuando fue concebida. Tras volver ha desaparecer, ella ha vuelto. [b]Pertenencias*: Liriel, su espada; Schneé, su arco; una daga; un colgante que Jack le entregó de parte de su amiga Ariadne; un anillo.[/b] [b]Intereses: Ahora solo vive para cumplir la misión que se le ha encomendado.[/b] _________________  Te amé, te amo, te amaré y hasta la muerte contigo estaré... |
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Jack Aldun


Cantidad de envíos: 1234 Edad: 19 Fecha de inscripción: 16/05/2008
 | Tema: Re: Weienell Jue Jul 09, 2009 8:26 pm | |
| Pues aceptada queda y bienvenida de nuevo diosecilla ^^ (Aunque te has quedado una parte sin nombrar de la que yo me acuerdo XD) _________________  |
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