Khaai
Se asomó a la puerta de la biblioteca, mirando a la gran mesa con recelo, esa, esa era la mesa que había hecho desaparecer al único en el que confiaba plenamente. Se quedó en la puerta, gruñendo a la mesa durante un buen rato, hasta que decidió acercarse para investigar y así descubrir que había pasado con su amigo.
-
Uh uh... Hou! -, Khaai se quedó a un par de metros de la mesa, olía raro, no le gustaba mucho y prefería no acercarse, no le pasara lo de Jack. Lloró un poco como un perrito, enfadada con el mundo.